lunes, 7 de enero de 2008

La última noche

La forma en que festeja Año Nuevo el pueblo japonés es muy diferente a lo que estamos acostumbrados. En realidad no podemos decir que sean fiestas. Si tomamos en cuenta la Navidad, como el pueblo japonés no es cristiano (hay un porcentaje minúsculo, las religiones mayoritarias son el Budismo y el shintoismo, la religión nativa de Japón) no existe una conmemoración del nacimiento de Cristo. Sí se han importado algunas costumbres, como decorar las calles, edificios y en particular los árboles: el despliegue lumínico es impresionante en algunos lugares. También se acostumbra que las parejas jóvenes se encuentran ese día: se asemeja al día de los novios que festejamos en septiembre.

Para año nuevo según la tradición se realiza la primera visita el templo para pedir deseos para el año que comienza. Allí se espera en familia que llegue el nuevo año mientras los sacerdotes repiten los sutras (recitaciones sagradas de las palabras de Buda) con voz potente. Los que no pudieron ir en ese momento van tanto al día siguiente como en los posteriores. Se da una ofrenda al templo y se pide tanto por uno y su familia como por la paz mundial.

En los templos más importantes de cada provincia se ven masas de gente haciendo una larga cola, algunos ataviados con las ropas típicas, como los kimonos. El 31 de diciembre a las 12, las campanas de los templos suenan, y los sacerdotes permiten que las personas lo hagan también. Suenan 108 campanadas (es un numero sagrado, el rosario budista tiene 108 cuentas) que, según la tradición, eliminan de los corazones todos los defectos. Es un momento muy solemne.

Una costumbre más secular es la tradición de los Nengasho, son tarjetas agradeciendo por el año que ha pasado y expresando buenos deseos para el nuevo. Lo llamativo es que estas tarjetas se reparten el mismo 1 de enero, a primera hora de la mañana. Al mediodía se acostumbra que la familia se reúna para compartir una comida especial de alimentos tradicionales que no se consume en otro momento, solo en esa ocasión.

Aproximándose al templo bajo la intensa nieve

La cola espera para llegar al Zenkoji

Las fotos superiores pertenecen al día primero de enero. A pesar de la intensa nevada que había comenzado la noche del 30 y que aún continuaba, largas filas de personas esperaban el turno para ingresar al templo Zenkoji y realizar sus rezos, pedidos y ofrendas. El Zenkoji es un templo antiguo, aunque los edificios actuales tienen 300 años. Es el más importante de la prefectura de Nagano, por lo que gente de todas partes vienen a peregrinar aquí, especialmente en estas fechas.


Se suele anudar en las ramas de los pinos aledaños al templo unos papeles llamados omikushi (foto izquierda) que contienen una suerte de predicción sobre el futuro de la persona. Si es buena la gente se la lleva a su casa, pero si es un mal augurio hay que dejarla en el templo para que las deidades del mismo se encarguen de revertir el futuro.


Hilera de faroles de piedra contiguos al templo

Techo de los templos secundarios cubiertos por la nieve

Una camelia asoma entre la intensa nevada

El video siguiente es una compilación de imágenes tomadas de la televisión japonesa. Se trata de un programa en vivo que muestra como pasan los japoneses de las diferentes regiones las últimas horas del año y el comienzo del nuevo. Van a observar como se dirigen a los distintos templos, como el de Asakusa en Tokyo, el Byodo In en Uji, cerca de Kyoto, el Hasedera en Kamakura y otros, como el de la prefectura de Niigata (donde ocurrió el último terremoto) donde se ve a los sacerdotes realizando un encendido recitado dedicado a conjurar futuros terremotos. También se ve tocar en repetidas ocasiones la gran campana de cada templo empujando un tronco de madera.

Es interesante la escena en donde los monjes recitan mientras en el altar se descubre la estatua de Buda lentamente. Luego, precisamente a las 12 en punto se muestra el templo de Tokio y la gente que corre a arrojar monedas en las amplias arcas de madera que están delante del recinto principal. Incluso se ve que una familia ha llevado consigo a un integrante peludo de la misma. Hemos visto a muchas personas llevar su mascota perruna el 1° de enero y los días siguientes. Inmediatamente los presentadores del programa desean feliz año a todos los televidentes. Las últimas imágenes son del Byodo In reflejándose en el estanque y un grupo de personas tocando una campana. Que lo disfruten.

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